jueves, 29 de diciembre de 2011

Fui a revisarme el peroné y me pusieron un collarín.



Esta es la historia de una tarde y de la sanidad privada española (hay honradas excepciones como nuestros amigos Leo y Ángel).
Leo me había concertado una cita para el martes a las siete de la tarde en el Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz para hacer un TAC de revisión de la fisura que tengo en el peroné.
Llegué a mi hora y me pasan a la sala de radiografías.
Ante mi asombro me hacen el TAC de los dos pies.
Como era algo extraño para mi pregunto que por qué se hace así cuando sólo tengo lesionado el peroné de la pierna izquierda. Manu, un enfermero muy atento me dijo que era para que el médico comparara los dos pies.
Bien, accedo y me hacen el TAC. Cuando termino, Manu me enseña las imágenes en el ordenador. Se ve perfectamente. Es más le señalo la lesión en el pie izquierdo. Le pido las imágenes para llevármelas según me indicó Leo.
El enfermero se niega y dice que sin el informe del médico no me las puede dar. Tras una leve discusión, accedo a pasar dos días después a recogerlas, porque hacerlo antes "es imposible", según Manu.
Como llevaba todo el día con un fuerte dolor en el cuello, le pregunté por urgencias para que me viera otro doctor.
Me dirijo a Urgencias y doy mis datos.
Llego a la sala de espera y había otras dos personas esperando.
Pasan diez minutos y no veo entrar ni salir a nadie. Veinte minutos. Media hora, Tres cuartos de hora. Una hora. Una hora y cuarto. Un poco asombrado me dirijo a la recepción y le pregunto que cuándo nos atienden.
Después de varias llamadas telefónicas me dice la chica que se la había olvidado llamar al doctor para que viniera a vernos. ¿Es para un par de groserías o no? ¿O para matarla directamente?
El doctor llegó diez minutos después y nos pide perdón y nos repite que a la chica se le olvidó llamarle.
Me revisa el cuello y dice que tengo una cervicálgia o algo así, pero que me va a hacer una radiografía para descartar otras cosas.
Otra vez a radiografía a ver a Manu. Llego y entrego el volante de RX.
En ese momento llega Manu y me dice que tengo mucha suerte porque el informe del pie ya está hecho. Me lo entrega y le pregunto que cómo está la lesión. Dice que el médico opina que está de puta madre, que ya no hay lesión y que no me preocupe más del pie.
Aquello me resultó un poco raro.
Me llaman para hacerme la radiografía y entro a la habitación. Cuando termino me dice la enfermera que espere que en cinco minutos me las dan para que vuelva a Urgencias.
En ese tiempo veo el TAC y me pongo a leer el informe.
No me lo podía creer. Efectivamente el informe decía todo lo que Manu me había contado, pero con leve detalle que se les pasó por alto: el informe era del PIE DERECHO, o sea el que estaba bueno.
En ese momento de la tarde ya habría matado a la recepcionista anterior, al doctor y a Manu, pero me contuve.
Manu me dijo que tendría que esperar otros dos dias de espera.
Me voy a urgencias, el doctor me dice que con un par de pinchazos, unas pastillitas y "collarín por si acaso" me iría bien.
Y así salí de la clínica, como me ven en la foto. Sin TAC, con un pie derecho del carajo y un collarín para el cuello.
Chicos, atentos que en el próximo partido entre el collarín, las muletas y la escayola no va a haber defensa que me pare.
Como los notarios, doy fe de que lo que aquí está escrito, es verdad verdadera.

1 comentario:

Miguel Angel dijo...

jajaja ,ese manu es un crack , solo te falto salir en silla de ruedas !!! ...como dice el dicho ...por lo menos que me quede como estoy no juanma ???